El poeta, ensayista y traductor Luis Alberto de Cuenca, ex secretario de Estado de Cultura y ex director […]
La Biblioteca Pública de Nueva York ha situado en un mapa algunas de las mejores novelas ambientadas en Nueva […]
Comenzamos la estación con el poema Al otoño de John Keats, traducida al castellano por Juan V. Martínez […]

Mario Vargas Llosa ha recibido el jueves 17 el «Doctorado Honoris Causa» por la Universidad de Salamanca, en su discurso hace una clara defensa de las letras, aquí os dejamos un pequeño extracto:
¿Por qué se escribe literatura?
[…] En mi caso creo que el punto de arranque de mi vocación fue la lectura. Yo aprendí a leer a los cinco años y siempre digo que es la cosa más importante que me ha pasado en la vida. Yo recuerdo como algo extraordinario lo que significó para mí leer mis primeros libros de aventuras, esa posibilidad de trasladarme a través de la ilusión que la ficción inoculaba en mí a otros tiempos, de protagonizar hechos extraordinarios, de poder realmente desplazarme en el espacio y en el tiempo, viviendo no sólo mi propia vida sino la vida de esos héroes, de esos personajes de destinos sobresalientes o insólitos, pues significó literalmente el ser muchas personas a la vez gracias a la ficción y tener un cúmulo de experiencias que de otra manera jamás hubiera podido tener. Creo que ése fue el punto de arranque de una necesidad o apetito que poco a poco se fue manifestando también, además de en la lectura, en la escritura.
[…]
¿Para qué sirve la literatura?
Hoy, 21 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Alzheimer, una enfermedad que afecta en España a […]
Mendel el de los libros, Stefan Zweig, Acantilado, 2009. Es una novela muy corta, que se lee en un […]
En Quito, Ecuador, se ha creado un nuevo concepto de Biblioteca, La Andoteca, que es una pequeña biblioteca […]
Agatha Mary Clarissa Miller (Torquay, 15 de septiembre de 1890-Wallingford, 12 de enero de 1976), más conocida como […]
El tema del Día Internacional de la Alfabetización 2015 es “La alfabetización y las sociedades sostenibles”. Las nuevas […]
El final de Sancho Panza y otras suertes, Andrés Trapiello, Destino, 2014. Nos quitamos el sombrero por segunda […]
José Emilio Pacheco (1939-2014), poeta, narrador, ensayista y traductor mexicano, dictó este discurso en la Cuarta Conferencia Anual de Libros Infantiles y Juveniles en Español (1994), en San Diego, California, donde expuso sus argumentos para promover la lectura en México.
En 1997 el director editorial de la revista Algarabía recibió de la mano de Pacheco un disquete con este documento y la consigna: «Prométeme que lo publicarás con amplia difusión». He aquí su momento y la forma de cumplir esa promesa.
«La literatura», escribió Katherine Anne Porter, «es una de las pocas felicidades del mundo». Reivindicaba así el derecho de leer como un espacio de goce que debe estar al alcance de todo ser humano por voluntad propia, en modo alguno como algo impuesto u obligatorio. Leer con la naturalidad con que respiramos y hablamos. Leer como una parte indispensable de la vida, como un medio para vivirla de la mejor manera posible. Apenas cinco años han transcurrido entre el derrumbe del muro de Berlín y las inexpresables tragedias de Bosnia y Ruanda. Ya este breve periodo también puede caber entre un título de Dickens y otro de Balzac: Grandes esperanzas y Las ilusiones perdidas. Por vez primera desde que se inventó la idea del progreso y la edad de oro se situó ya no en un pasado inmemorable sino en un porvenir al alcance de la razón y el esfuerzo humano, sentimos que nos estamos quedando sin futuro: el mañana, tememos, será necesariamente peor que este presente asediado por nuestras lamentaciones. Abrir el periódico, encender el televisor, escuchar la radio producen cada día la sensación de que en todas partes se ha roto el pacto social, volvemos al estado de naturaleza, recaemos en la barbarie. Algunos, como Leonardo Sciascia, atribuyen todo esto a la erosión de la palabra escrita.
Un mundo sin lectura es un orbe en que el otro sólo puede aparecer como el enemigo. No sé quién es, qué piensa, cuáles son sus razones. Sobre todo, no tengo palabras para dialogar con él. Por tanto, sólo puedo percibirlo como amenaza. El futuro dejaría de serlo si pudiéramos predecirlo. La historia reciente ha desmentido a todos los profetas, lo mismo a quienes auguraron el Apocalipsis que a los que vaticinaron un porvenir de fraternidad, libertad y prosperidad para el planeta entero. Aprendamos la lección de la arrogancia vencida y seamos humildes. No puedo hablar de lo que vendrá y lo ignoro, sólo me es posible referirme a este presente que se me escapa y mientras me ocupo de él se vuelve parte del insaciable pasado.
