Fuente: Akantilado

Texto completo en WMagazín 23 septiembre de 2017.

Las lágrimas de Isaac. De cómo la lectura inventa la realidad

(…) La elaboración de un sistema coherente e integral de escritura ocurre dos milenios después, en algún lugar de Mesopotamia. (…) Con estos pocos y discretos trazos, aquel anónimo genio eliminó de golpe los dos más grandes obstáculos a los cuales todo ser humano se enfrenta, el tiempo y el espacio, y nos legó a nosotros, sus afortunados descendientes, una extensión casi ilimitada del poder de la memoria. La invención de la escritura nos concedió una suerte de modesta inmortalidad.

Desde 1967, el 2 de abril, la Organización Internacional para el Libro Juvenil (IBBY) celebra el Día Internacional del Libro Infantil coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen. El fin es promocionar los buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes y para llamar la atención de la comunidad internacional sobre la literatura infantil y juvenil.

La sección rusa de IBBY ha sido la encargada de realizar este año el cartel  de esta gran fiesta:

En mi más tierna infancia me gustaba construir casitas con bloques y todo tipo de juguetes, solía usar como tejado libros infantiles ilustrados; en sueños, subía hasta el interior la casa, me acostaba en la cama hecha con cajas de cerillas y contemplaba las nubes o el cielo estrellado, todo dependía de la imagen que más me gustase.

Instintivamente, seguí la ley de vida de todo niño que busca inventarse un ambiente cómodo y seguro, para conseguirlo, un libro infantil fue de auténtica ayuda.

Después me hice mayor y aprendí a leer,