El lector de poesía

Os compartimos las siguientes reflexiones de Gabriela Mistral sobre el lector de poesía, ¡ya queda menos para el 21 de marzo!, Día Mundial de la Poesía.

Al lector profundo de la poesía le interesa vivamente, en razón de su misma profundidad, la historia interna de los poemas; le importa, igual que al pedagogo, el cómo y el cúando de sus versos preferidos. La curiosidad de su amor es grande; ella le calienta los sentido y le da cierta ansiedad.

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El lector de poemas, mucho más que los otros lectores, es ambicioso y exigidor: él querría que el poeta le entregase sólo esos períodos, que sólo le pusiese en la mano este material incandescente y sin escoria alguna. Pero la exigencia es temeraria: el mejor poeta no puede dar sino de tarde en tarde aquella materia ígnea. Hijo de la tierra, al igual de su madre, él produce en turnos o en puñado confuso el fuego envuelto en humo grueso dando el poema en un feo tizón que sólo se pone lindo hacia la punta de brasa.
De tal manera la poesía es en la idea de todos una industria de calidad, que este leño de muñón negro y cabo llameante, nos irrita al decepcionarnos porque la queríamos como el Adán, sin la caída.
Mistral, Gabriela, Prólogo, en Versos sencillos, editorial Colección Sur, La Habana, 2015.