La Fundación, Antonio Buero Vallejo, Espasa Calpe, 2006. Representación de 1977 disponible en RTVE.
Estos presidios de metal y rejas también mejorarán. Sus celdas tendrán un día televisor, frigorífico, libros, música ambiental… A sus inquilinos les parecerá la libertad misma. Habrá que ser entonces muy inteligente para no olvidar que se es un prisionero.
«Considerar nuestros males es preparar bienes en el futuro; escribir obras de intención trágica es votar porque un día no haya más tragedias». Así describe Antonio Buero Vallejo la finalidad de su literatura y, en esta obra, su intención trágica se hace evidente.
La Fundación es un lugar luminoso y agradable en el que vive Tomás, junto a su novia y sus amigos. Sin embargo, a medida que que avanza la historia, el lector se da cuenta de que algo no encaja. Los personajes actúan de forma extraña alrededor de Tomás y parece que le oculten algo. Empiezan a desaparecer elementos y se produce una progresiva transformación del espacio, hasta que finalmente Tomás sale de su engaño: no está en la idílica Fundación que se ha imaginado hasta ahora, sino en un lugar completamente distinto y mucho más oscuro.
El texto plantea el enfrentamiento entre el delirio y la realidad a través del punto de vista limitado de Tomás, un personaje que toma conciencia de su engaño y finalmente decide emprender su camino hacia la libertad. Esta obra dejará un poso imborrable en el lector y le hará cuestionar qué aspectos de su realidad son mera apariencia o máscara de la verdad.
Carme Martínez Urpí
