La desaparición de Majorana, Leonardo Sciascia, Tusquets, 2007.
En diciembre del pasado año publicamos el Reto de lectura 2026. El reto de agosto consiste en leer novelas sobre energía nuclear, y Antonio Cózar lo ha completado con esta novela. ¡Muchas gracias!
En 1938, en un viaje por mar de Nápoles a Palermo, desapareció el físico Ettore Majorana. “nacido en Sicilia que durante más de dos milenios no había dado un científico”.
Por la correspondencia dirigida a un colega apareció la hipótesis del suicidio. Sin embargo, la “mítica desaparición” del físico, en palabras de Enrico Fermi, su mentor y Premio Nóbel, “uno de esos genios que aparecen uno, como máximo dos veces en el curso de un siglo” no resulta tan obvia. Esconde muchos interrogantes. El más importante, quizá, la posibilidad de que Majorana viera el horror en un puñado de átomos, y quisiera desmarcarse de la energía que desprendería su fisión y de su poder destructivo.
En esta breve novela, Leonardo Sciascia, también siciliano, que ya había recorrido caminos incómodos en su obra (Mafia, crimen, etc…) realiza un largo trabajo con los documentos y con sus rastros. Pero no menos estupendo es su trabajo de caracterización de los personajes.
Y es que, precisamente Sicilia “se convierte en elemento determinante del destino de los personajes y de sus experiencias”. Y también resulta llamativo como detalle de caracterización, lo que se dice de Majorana: “Eran sus predilectos Shakespeatre y Pirandello”.
Preciosa novela que mezcla el noir con la ética, la investigación con la psicología, la ciencia con la historia y sus guerras.
