Santa María es imaginado como refugio para los personajes de Juan Carlos Onetti. Un lugar paralelo al real donde los desdichados personajes encuentran sentido a su vida; a base de invenciones fortifican su esperanza.
Este paraje podría ser cualquier lugar a orillas del Río de la Plata. Es pequeño, sosegado, el tiempo parece detenido; todo el mundo se conoce aunque son muy solitarios.
Dejemos hablar al viento
-¿Por qué disparó de Santa María?
–Porque estaba harto, porque me asfixiaba, porque odiaba a Brausen.
–Y anda por Lavanda, me dijeron, locos de ganas de volver.
***
Se estiró como para dormir la siesta y estuvo inventando Santa María y todas las historias. Está claro.
–Pero yo estuve allí. También usted.
–Está escrito, nada más. Pruebas no hay. Así que le repito: haga lo mismo. Tírese en la cama, invente usted también. Fabríquese la Santa María que más le guste, mienta, sueñe personas y cosas, sucesos.
Puedes encontrar sus obras en el catálogo de la biblioteca UNAV.
