“Las bibliotecas durante los años de Universidad son un espacio de libertad y de oportunidades”

Foto: Pepa González
Comicteca de la Biblioteca Regional de Murcia

José Antonio Gómez Hernández se define como un lector de tebeos, aunque también es profesor de Biblioteconomía y antes fue bibliotecario en la Universidad de Murcia. Es Doctor en Filosofía y Licenciado en Historia Contemporánea. Considera que ha tenido mucha suerte al trabajar sobre sus pasiones: la enseñanza, la gestión cultural y editorial, las alfabetizaciones o el estudio de las bibliotecas y las necesidades de sus usuarios. Mantiene desde 2008 jirotaniguchi.com, un blog que ha alcanzado por ahora las novecientas reseñas de cómics recomendables para bibliotecas.

******************************************

  • ¿Con qué libros comenzó tu afición lectora?

Los tebeos del oeste como Jim West, Tintín, Asterix o Mortadelo me acompañaron los primeros veranos de mi recuerdo como lector. Luego me engancharon las series de Los Hollister y Los cinco. Y la mayoría de edad me llegó con Rayuela o Cien años de soledad debajo del brazo.

  • ¿Cuáles son tus escritores preferidos?

Para mí Jiro Taniguchi fue un impacto, me volvió a hacer lector de tebeos a través de El almanaque de mi padre o El caminante. Citaría también a Carlos Giménez o Allison Bechtel en cómic, y en novela a Paul Auster, Murakami, Sarah Waters, Richard Ford o William Boyd.

  • Mantienes el blog jiotaniguchi.com, ¿cuáles son tus imprescindibles?¿y cuál recomendarías a un lector para iniciarse en este género?

Además de los que ya he citado, a un lector adolescente le diría que leyera Blankets de Craig Thompson, y a uno más adulto le recomendaría Paracuellos de Carlos Giménez y Una oportunidad entre mil de Cristina Durán y Miguel A. Giner.

  • Los cómics son una forma de integrar dos formas de arte, ¿crees que reciben el reconocimiento que se merecen?

Todavía no, porque, aunque se ha mejorado, es muy difícil que los autores puedan vivir de su trabajo creativo, incluso los de mayor nivel de venta. Y en la mayoría de las bibliotecas públicas las comictecas tienen colecciones escasas y que no reflejan las corrientes actuales. Un valor de los cómics es su potencia para hacer lectores. Muchos no lectores se hacen lectores de cómic y desde ahí, lectores “a secas”. En el cómic los lectores tienen que recrear lo que ocurre de una viñeta a otra, y eso les hace imaginar, reconstruir la historia a su manera, desarrollar el pensamiento visual. Me parece relevante en una sociedad que transita de lo textual a lo visual.

  • En la Universidad de Navarra se celebran el club de lectura de novela “Entre líneas” y el club “Arte9”, centrado en el cómic, en el que una vez al mes se pone en común una lectura compartida. ¿Qué opinión te merece este tipo de actividad?

Tengo un club de lectura de cómics en la Facultad de Comunicación desde hace casi diez años, y es un placer porque nos encuentra en torno a nuestras lecturas a estudiantes de varias facultades, profesores y personal de gestión. Un espacio libre e intergeneracional de diálogo en torno a la lectura de la novela gráfica es un caso casi único, ejemplar, admirable, un disfrute… Se debería hacer una investigación sobre lo que suponen en España los clubes de lectura, que nos permitiera saber cuántos hay, con qué tipologías, con qué actividades y qué trayectoria lectora. Tendríamos bien documentado un caso de éxito, que hace leer desde personas con discapacidad a interesadas en poesía, cómic o ensayo.

  • ¿Cómo le explicarías a un alumno recién llegado a la Universidad la importancia de la Biblioteca?

Las bibliotecas durante los años de Universidad son un espacio de libertad y de oportunidades. En la biblioteca te encuentras con las personas con las que compartes problemas, deseos, emociones, en la biblioteca se producen hallazgos casuales que emergen solo hojeando un libro o una web. En la biblioteca se encuentran espacios de luz, de conocimiento, pero a la vez espacios de un silencio simbólico que necesitamos. Las bibliotecas aportan tiempo para saber, para pensar, para descubrir, porque en ellas somos capaces de decidir dónde centrar nuestra atención. En la biblioteca nos regalan tiempo.

  • Has trabajado como bibliotecario en la Universidad de Murcia, ¿qué te has llevado de esos años?

A veces me encuentro con algunas de las personas a las que presté libros y nos recordamos con gusto, apreciando lo que supuso que alguien les dijera ¡léete esto! Eso es una felicidad. Y sigo reuniéndome con tres de mis compañeras de aquella época treinta años después. Así que diría que las bibliotecas unen mucho. Con razón los bibliotecarios, aunque estén poco remunerados declaran que nunca cambiarían de profesión.

  • “¡Qué suerte!, todo el día leyendo…” o ¿”te has leído todos los libros de la Biblioteca”? son frases que muchos bibliotecarios hemos escuchado. Como conocedor, formador, investigador en Biblioteconomía, ¿crees que nuestra profesión sigue siendo una desconocida para los usuarios?

Las bibliotecas son el servicio público mejor valorado cuando se pregunta a la ciudadanía. Así pasa año tras año en Cataluña, por ejemplo. Y en Navarra el estudio que se hizo sobre el valor de las bibliotecas mostró su gran rentabilidad social. Quienes nos usan nos aprecian muchísimo, e incluso los no usuarios creen que debe apoyarse la biblioteca, por ejemplo, dedicando a ellas parte de nuestros impuestos. Pero eso no quiere decir que no tengamos que luchar por un mejor conocimiento social de la profesión, porque se puede cuestionar si somos necesarios, y de hecho muchos bibliotecarios y bibliotecarias, sobre todo en los municipios pequeños y medianos, tienen condiciones laborales muy precarias porque no se materializa en reconocimiento económico el trabajo informativo, educativo y social que hacemos.

  • ¿Qué es para ti la lectura?

Con frecuencia es un refugio del exceso de ruido, y una forma de dedicarme tiempo a través de las vidas de otros, de hacerme pensar y sentirme mejor gracias a la emoción que me aporta.

  • Si pudieses ser un libro … ¿cuál sería y por qué?

El caminante, de Jiro Taniguchi: trasmite una actitud ante la vida que nos hace mejores personas.

Te agradecemos tu colaboración y te deseamos unas Felices Fiestas