Presencia de los Sanfermines en “La velocidad de la luz”

La-velocidad-de-la-luzEn la novela de Javier Cercas La velocidad de la luz, hay una alusión a las fiestas de San Fermín:

“No me dejó contestar: nos dimos un abrazo.

– ¿Hace mucho que estás esperando? -preguntó otra vez.

– Un rato -contesté-. Ayer llamé al teléfono de Pamplona que le diste a Paula y me dijeron que te alojabas aquí. Intenté ponerme en contacto contigo, pero no pude, así que esta tarde cogí un avión y me vine para Madrid.

– ¿Sólo para verme a mí? -fingió sorprenderse, sacudiéndome los hombros-. Por lo menos podrías haberme avisado de que ibas a venir. Te hubiera estado esperando.

Como si se disculpara, Rodney relató la circunstancia que había trastocado sus planes de viaje. En un principio, explicó, su proyecto consistía en pasar la semana de San Fermín en Pamplona, pero cuando el domingo anterior llegó a la ciudad y se instaló en el Albret -un hotel bastante alejado del centro, cercano a la Clínica Universitaria- comprendió que había cometido un error y que no merecía la pena correr el riesgo de que los Sanfermines reales degradaran los radiantes Sanfermines ficticios que le había enseñado a recordar Hemingway. Así que al día siguiente hizo otra vez las maletas, canceló la reserva del hotel y, sin permitirse siquiera un vislumbre de la ciudad en fiestas, se marchó a Madrid. Dicho esto, Rodney pasó a detallarme el tortuoso itinerario de su viaje por España…”