El esclavo de Velázquez

esclavoEl esclavo de Velázquez, Fernando Villaverde, Suma de Letras, 2014.

Esta novela reconstruye, de manera sencilla y ágil, la vida de dos personajes en la Corte madrileña de Felipe IV: el esclavo morisco Juan de Pareja y su señor, el pintor Diego Rodríguez de Silva y Velázquez.

A través de los ojos de Juan, descubrimos aspectos íntimos de la vida de Velázquez y nos adentramos en la vida cotidiana de la época, tanto en el palacio como fuera de él.

Juan de Pareja nació esclavo porque su padre prefirió perder la libertad a afrontar los riesgos y peligros de la expulsión de los moriscos en 1609. El amo de su padre solía acogerlo en su palacio porque le agradaba su compañía, y allí trataba de darle instrucción leyéndole libros religiosos y, sobre todo, introduciéndolo en la que era su gran pasión, la pintura. Siendo Juan ya adolescente, su amo decidió cederle el chico al joven pintor sevillano Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, que marchaba a Madrid para hacer carrera en la Corte. Destinado primero a funciones de criado en la casa de la familia pronto destacó por sus cualidades de ingenio y afabilidad que merecieron el favor del pintor y el cariño del resto de la servidumbre. A los 17 años, Velázquez decidió incorporarlo como ayudante de su taller en el Real Alcázar, con la misión de atender a la limpieza y al orden y repuesto de los materiales utilizados en la realización de las obras del pintor. Juan iba aprendiendo las técnicas de dibujo y las mezclas de los colores al óleo que le irían permitiendo realizar sus primeros esbozos. Con el tiempo, Juan de Pareja se convirtió en colaborador fiel e inseparable de Velázquez. Le acompañó a Roma en 1650, a donde se desplazó para adquirir obras de arte con destino a las colecciones reales.

Juan fue presa de un gran desasosiego cuando su amo, don Diego, le propone posar para su pincel. Su imagen inmortalizada es una de las obras maestras del pintor: “Retrato de Juan de Pareja”, expuesta en el Museo Metropolitano de Nueva York.

El libro está narrado a dos voces: una primera recoge las reflexiones de Juan de Pareja al ser pintado por Velázquez y la otra va contando la vida del esclavo.

Mi opinión personal: libro muy instructivo y fácil de leer en el que se descubre la humanidad de Velázquez para con su esclavo al que, poco después de pintarle en Roma, le concede la “carta de libertad”. A la vez que leí el libro me sentí espectadora del proceso de elaboración del retrato.

Montse Royo Taberner