“Hoy más que nunca el futuro de los Bibliobuses es prometedor por ser más necesarios”

bibliobusRoberto Soto Arranz es Licenciado en Documentación y en Geografía e Historia.

Fue encargado de Bibliobús durante quince años hasta que en 2006 pasó a la Coordinación de Bibliobuses de la Diputación de León.

En la actualidad y desde 2007 es Jefe de la Sección de Coordinación de Bibliotecas en la Diputación de León. Presidente de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles de España (ACLEBIM). Ha sido coordinador del libro La biblioteca móvil y autor de la Historia del Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas de León (1948-1986) entre otras publicaciones.

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  • ¿Cómo comenzó tu afición lectora?

Fue una cuestión de autodisciplina. Con nueve años adolecía de un apreciable retraso en mis habilidades lectoras, y la solución a este problema la vimos en convertir la lectura en un hábito diario. Desde ese momento lo que empezó como un ejercicio se fue convirtiendo en un apasionante viaje por títulos como La isla del tesoro, 20.000 leguas de viajes submarino, Corazón…, que después derivarían hacia las aventuras de los Cinco, los Hollister, los Siete Secretos...

  • ¿Alguna lectura “fundamental” que hayas descubierto en un Bibliobús?

El perfume, de Patrick Süskind. Una historia que destaca tanto por su originalidad como por la manera de ser contada, y que te deja un regustillo amargo sobre las limitaciones del ser humano y las imprevisibles consecuencias de la desaparición de las mismas.

  • En los años que llevas trabajando en los Bibliobuses, ¿cuáles son los mayores cambios que has detectado?

Desde 1991 hasta ahora veo muchos cambios, y fundamentalmente positivos, que se resumen en una palabra: profesionalización. Los bibliobuses están ya integrados de facto, con todas sus consecuencias, en los sistemas bibliotecarios de sus territorios respectivos, participan de la misma normativa que el resto de sus servicios bibliotecarios hermanos, lo que se traduce en igualdad de derechos y obligaciones, tales como una gestión informatizada, catálogos en Internet, campañas de animación lectora, iguales procedimientos y requisitos en la selección de su personal…, en suma, se ha conseguido un aumento de la valoración de su labor tanto en las administraciones de las que dependen como en la propia profesión bibliotecaria, con una mayor presencia en la literatura científica y con un papel concreto en los diferentes planes bibliotecarios; asimismo los Bibliobuses gozan de una proyección social más acentuada, trasladada tanto a los medios de comunicación tradicionales como a las redes sociales. Sin embargo, no todo es un camino de rosas, pues todavía quedan pendientes por resolver elementos tan relevantes como la unificación de tipos y categorías profesionales.

  • El Servicio de Bibliobús de Castilla y León cuenta con el mayor número de usuarios de España ¿A qué se debe? ¿Cómo ves el futuro de los Bibliobuses?

Castilla y León es la región más grande de Europa. Nueve provincias dan para mucho, más si tienen un carácter eminentemente rural, donde los núcleos poblacionales son pequeños y dispersos. Es insostenible crear una biblioteca en cada localidad. Ya hace más de cuarenta años, cuando se implantaron los Bibliobuses en Castilla y León, se pensó en ellos como una solución óptima para extender los servicios bibliotecarios públicos a los ciudadanos sin otras opciones de acceso al libro.

Las condiciones que motivaron aquello siguen vigentes hoy, incluso más acentuadas con el envejecimiento de la población rural y el peligro de desertización de algunas zonas. Hoy más que nunca el futuro de los Bibliobuses es prometedor por ser más necesarios, en tanto en cuanto constituyen la mejor solución bibliotecaria para conjugar derechos fundamentales con costes e inversiones, es decir, es la herramienta idónea para cumplir el mandato constitucional de hacer llegar la lectura y la cultura a TODOS los ciudadanos, pero con la flexibilidad suficiente para adaptar el servicio a la realidad cambiante de cada momento, con la optimización de recursos que ello significa.

  • ¿Qué perfil tiene el usuario que utiliza los Bibliobuses? ¿Cuáles son los libros más demandados?

Todo depende el entorno, puesto que hay Bibliobuses urbanos y rurales. En este segundo tipo, por ser el que más impera, los niños y jóvenes hasta Educación Secundaria son asiduos, en buena parte gracias a la colaboración de los profesores. A partir de ese momento los “perdemos” (suelen ir a centros educativos en las cabeceras de comarca que ya cuentan con su propia Biblioteca). También tenemos una población madura, de mujeres amas de casa en mayor medida, y un nutrido volumen de jubilados de ambos sexos.

Aparte de los gustos personales, pues hay personas que los tienen muy definidos y a los que son muy fieles, en general las lecturas solicitadas están muy vinculadas con las modas y con los acontecimientos. Ahora mismo, Las sombras de Grey y libros de este estilo son los más demandados en literatura de ficción, aunque todavía tiene tirón la novela pseudohistórica nacida al calor de El código da Vinci; pero también las obras relativas a las nuevas fuerzas políticas emergentes o los escándalos de corrupción, y por supuesto los libros de autoayuda propiciados por la crisis.

  • En comparación con las bibliotecas estáticas, ¿cuáles son las principales diferencias de gestión, formación, organización, marketing, con los bibliobuses?

Intentaré contestar sin extenderme demasiado. Las diferencias en la gestión de los bibliobuses vienen condicionadas por sus tres limitaciones fundamentales: el espacio, el tiempo y los prejuicios sobre su función para los que no los conocen. Son tres aspectos que suponen una reducción de esos tres recursos que no padecen las bibliotecas estables, y contra los que hay que luchar para evitar cualquiera merma en la calidad de sus prestaciones y en el alcance de su actividad.

Ello obliga a conjugar planificación y flexibilidad, la aplicación ineludible de las nuevas tecnologías y de los nuevos soportes, potenciar la relación de complicidad y confianza establecida con el usuario así como la personalización de los servicios, prolongar el contacto con el público de todas las formas posibles (presenciales y virtuales), multiplicar los instrumentos informativos sobre todos los aspectos del servicio, valorar la empatía y la capacidad de servicio en la selección del personal, y no escatimar esfuerzos para difundir y explicar el papel cultural y social básico de los servicios bibliotecarios móviles.

  • ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Sin duda, su versatilidad, pues en un mismo día puedes estar ocupado con un plan estratégico, atender proveedores, eventualidades logísticas, gestión del presupuesto, solucionar problemas de usuarios o de personal, seleccionar colecciones… Hay veces que te da la sensación de ser un malabarista de los que ponen platos a bailar encima de una varilla, y que cuando llegas al último debes volver corriendo para dar un nuevo impulso a los primeros.

Sin embargo, nada de todo eso tendría sentido sin la satisfacción que te produce que los usuarios lleguen a sentir cubiertas sus necesidades.

  • Como Jefe de Sección de Coordinación de Bibliotecas en la Diputación de León, ¿qué noticia te gustaría leer en el periódico de mañana?

Muy sencillo: que los servicios bibliotecarios de nuestra provincia ya son capaces de atender al cien por cien de su población.

  • Si pudieses ser un libro… ¿cuál sería y por qué?

Como todo el mundo, yo también tengo libros preferidos… pero preferidos para leer. Cuestionarme ser un libro implica un cambio de criterios, donde lo técnico, lo estilístico o lo argumental no son suficientes para decidir por un título u otro. De tener que elegir un libro para convertirme en él los criterios han de ampliarse y tener en cuenta factores como las sensaciones, las emociones e incluso la figura de su autor. Mi candidato es Flor nueva de romances viejos, la recopilación que don Ramón Menéndez Pidal hizo sobre el Romancero Viejo, tradición, sencillez, belleza y emoción crean un ambiente en el que siempre me he sentido muy a gusto, con el añadido de la dedicación ejemplar y rigurosa de su autor.

 Muchas gracias Roberto por tu interés, y ¡mucha suerte a los Bibliobuses!bibliobuses