Destino de vacaciones: la lectura

Ilustración de Noemí Villamuza

Ya huele a vacaciones, ya huele a vuelta a casa,  a descanso,  a reencuentros,  a familia; ya huele a maleta,  a monte, playa y ciudad; ya huele a amigos,  a ajetreo, a coche, tren y avión.

Ya huele a libro.

Niños en su cumpleaños, Truman Capote, Nórdica, 2011.

Puede que los trabajos más conocidos de Truman Capote sean A sangre fría y Desayuno en Tiffany’s. Sin embargo, su origen literario estuvo en los cuentos, género que cultivó a lo largo de su carrera y que consideró la esencia de todo buen escritor. “Me parece que cuando es explorado con seriedad, el cuento es la forma más difícil de escritura, y la que exige la mayor disciplina. Todo el control y la técnica que tengo los debo completamente a mi experiencia con este medio de comunicación” fueron sus palabras exactas.

Niños en sus cumpleaños narra la historia de dos amigos, Billy Bob y Preacher Star, cuya tranquila vida en un pueblo de Alabama se ve alterada por la llegada de Lily Jane Bobbit, más conocida como Miss Bobbit, y su madre. La niña tiene solo diez años pero la resolución y experiencia de una adolescente. La historia transcurre a mediados del siglo XX y recuerda a otras historias sureñas, como Matar un ruiseñor, de Harper Lee (gran amiga de Capote) y Las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn. No son muchas las acciones que pasan en esta historia, pero sí que calan detalles como la amistad infantil, el primer amor, el afán por llegar a la edad adulta, la desidia del paso del tiempo, las limonadas y helados para combatir la sed, la envidia de los grupos cerrados, la vida de los negros en los estados sureños, los tramposos, el paro, la desesperanza, la vida en los porches … muchas cosas.

La venganza del asesino par, Reyes Calderón, Planeta, 2012.

El hombre más rico de Argentina fallece en un accidente de helicóptero y todos los medios se hacen eco de la noticia.

El tiempo ha pasado, hace mucho que el Dr. Wilson está encerrado en un psiquiátrico. La jueza Lola MacHor ha dado un gran paso profesional al ser nombrada magistrada del Tribunal Supremo. Por el contrario, su matrimonio está pasando por un mal momento. Su marido Jaime se va a Estados Unidos por motivos laborales y no puede asistir a su toma de posesión como magistrada.

Justo cuando está pasando por esa situación personal tan convulsa, el inspector Iturri y ella reciben información del Dr. Wilson, donde aporta datos muy concretos sobre asesinatos a nivel mundial disfrazados de accidentes.

Cabría pensar por lo detallado de lo revelado que el asesino es el mismo Dr. Wilson, pero, ¿cómo es posible si está apresado e incomunicado? Además, solo aportará más información si Lola accede a entrevistarse con él.

Iturri y la jueza MacHor emprenderán un viaje a Estados Unidos ya que hay muchas cosas que resolver, ya Jaime, además, está recibiendo muchas presiones de las empresas farmacéuticas.

Aforismos, Juan Ramón Jiménez, Comares, 2007.

Según la RAE, aforismo es aquella “sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte”. Juan Ramón Jiménez fue un enamorado de los aforismos. Escribió muchos y de ellos, Andrés Trapiello sacó a la luz en el año 2007 una antología, la que recomendamos hoy.

En el prólogo de Crítica paralela, Juan Ramón escribió que “el primer aforismo que escribí (a mis 18 años exactos) fue una traducción del pasaje de Tomás de Kempis que dice en latín: <Si attendis quid apud te sis intus non curabis quid de te loquantor hominis>, que yo puse en español así: <Si miras lo que eres dentro de ti mismo no tendrás cuidado de lo que de ti digan los demás hombres>.”

Frases que ayudan a conocer el pensamiento del autor. Destaco unas pocas:

En poesía la palabra debe ser tan justa que se olvide el lector de ella y sólo queda la idea; algo así como un río que no hiciera pensar en que lleva agua, sino en que es corriente.

Pensamiento que debe volver, volverá.

He soñado mi vida y he vivido mi sueño.

Hay un momento en que el pasado es porvenir. Ese es mi instante.

Patrimonio. Una historia verdadera, Philip Roth, Seix Barral.

Novela semiautobiográfica del archiconocido escritor de origen judío Philip Roth en la que se narra la difícil relación entre un padre anciano enfermo y su hijo. Como habitualmente escribe el autor, sus novelas -sin dejar de ser ficticias- anclan sus raíces en hechos reales, como es el caso. Esta obra puede leerse desde diferentas ángulos: el del conocimiento de los orígenes de uno mismo a través del reflejo de sus predecesores, el de la herencia genética que inevitablemente se rebelará algún día en nosotros, el de las complejas relaciones paternofiliales, la ineludible cita con la muerte,… Todos ellos narrados bajo el prisma de un auténico ejercicio de honradez y de excelente literatura. Si atendemos a la definición de patrimonio como ‘conjunto de bienes adquiridos por derecho y vinculado a una herencia’ podríamos decir que en este caso no sólo se cuentan los genes, sino la realidad vivida, con lo que esté bien o mal de ella, sus problemas, sus soluciones, …lo que tiene que ser por duro que lo sea. esta obra se convierte en una ocasión de leer de manera magistral el proceso por el que el amor nos vuelve vulnerables, para devolvernos más fuertes a la vida, una vez pasada la tormenta.

Viaje en autobús, Josep Pla, Destino, 2006

“Viajando en autobús el vuelo es gallináceo” dice su autor. Esta novelita escrita durante la época de hambruna de la postguerra española (años 41y 42) narra una serie de viajes en autobús de corto recorrido y lenta digestión por tierras del Ampurdán. Con el estilo periodístico que caracteriza al autor catalán -sobrio, de frases cortas y pulidas- se aprovecha la ocasión de conocer a los diferentes tipos y personajes habituales de la época: las muchachas que acuden a un baile, los profesionales del estraperlo, los niños hambrientos que admiran absortos los campos repletos de manjares y tubérculos…

Una delicia sinestésica para quien no desee realizar grandes viajes desde el sillón de su casa, pero tampoco se conforme con la vulgaridad de una obra cualquiera. Pla se nos rebela como maestro paisajista de la costa mediterránea a la manera de un pintor clasicista que es capaz de dibujar con palabras los olores, colores y sensaciones que evocaría un cuadro costumbrista.

    Porque lo humilde, generalmente suele ser bello.

*Os dejamos aquí, para ir abriendo boca, esta entrevista al autor publicada en 1976:

La ciudadela, A.J. Cronin, Planeta 2008.

Archibald Joseph Cronin fue un escritor y médico escocés de habilidades excepcionales para el análisis y la descripción gráfica. La Ciudadela narra la trayectoria profesional, y sobre todo vital, de un médico inglés de la época de entreguerras que pasa del idealismo propio de la juventud -lleno de ilusión por su desarrollo profesional-  al desquite del materialismo y posterior redención gracias al amor de su mujer (para algunos verdadero eje de la novela) tras su experiencia como médico en la zona minera de Gales, primero y de la gran city de Londres después.

Entretenido, ameno y de fácil lectura, nos atrapará por su sencillez narrativa y lineal desde la primera página. Sencillez en la que se escuda el autor para realizar su denuncia y que sea comprensible por todo tipo de lectores. Como él mismo dijo en una ocasión :«He escrito en La ciudadela mi opinión sobre la profesión médica, sus injusticias, su ambición sin límites, su testarudez, sus estupideces… Yo he sido testigo de todos los horrores que narro aquí. Con esta novela no quiero denunciar a ninguna persona en concreto, sino al sistema.» Y vaya si lo consiguió, pues dicen que contribuyó a establecer el servicio nacional de salud en Reino Unido. Un ejemplo claro de que las palabras pueden cambiar el mundo más que ninguna otra arma.