Nieve en otoño

Nieve en otoño, Irene Nemirovski, Salamandra, 2010

Tercera novela de Nemirovski tras  El Baile y David Golder.

“La anciana Tatiana Ivanovna ha dedicado toda su vida a servir a sus señores, los Karin, a quienes ha visto nacer y crecer en la mansión de Sujarevo, en las inmediaciones de Moscú. Cuando la familia se ve obligada a huir por la Revolución de Octubre, la fiel criada termina por reunirse con ellos en París, donde, a pesar de que los Karin han perdido su posición social y su fortuna, continúa a su servicio en el modesto apartamento en que residen. Supervivientes de un mundo perdido, los Karin y su sirvienta necesitarán olvidar para salir adelante, pero la vieja Tatiana nunca deja de soñar con su tierra natal, ni de sufrir para adaptarse a la vida en un lugar donde las primeras nieves no llegan hasta pasado el otoño”.

Como todos los libros de Nemirovski, la tensión emocional es grande e intensa. En esta breve obra, 93 páginas, refleja la lealtad de esta persona a sus señores y sobre todo cómo la nostalgia de un pasado llena los días de esta fiel nana. Para los jóvenes existe sólo un futuro pero para ella, anciana  rusa exiliada en París, sólo existe el pasado, esa nieve que lo cubría todo, esa mezcla difusa entre lo real y lo imaginario.

Sorprende la brevedad de la obra y la genialidad de la autora, imitando a su admirado Chejov. No sobra nada y el lector se queda con ganas de seguir “sintiendo” más con el personaje principal. El final es sorpresivo.

Lectura recomendada para los admiradores de esta escritora denominada en su tiempo  como “la sucesora de Dostoievski”.

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