“La fuerza de la palabra y su impacto en la persona siempre estarán ahí”

Entrevistamos a María Iraburu.

Nacida en Pamplona, licenciada y doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Navarra. Es profesora del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular. Imparte docencia en la Facultad de Medicina, de la que fue Vicedecana, y en la Facultad de Ciencias, de la que era Directora de Estudios hasta su nombramiento como Vicerrectora de alumnos y extensión universitaria. Más.

¿Por qué lee usted?

Leo, sencillamente, porque me apasiona. De algún modo, no necesito más “porqués”. Más que un hábito, considero la lectura una necesidad vital.

¿Qué géneros literarios le gustan más?

Me gusta la novela en todas sus modalidades, también el relato corto, el ensayo, las autobiografías…  Según las circunstancias de cada momento, elijo un libro u otro: novelas largas cuando hay tiempo por delante, sobre todo en vacaciones, literatura más ligera en momentos de mucho trabajo, etc.

¿Cuál es su escritor favorito?

No me resulta fácil seleccionar un nombre. Muy alto en la lista estarían Dostoyevsky, Tolstoï, Conrad, Kipling o Márai, pero también Tolkien, Rowling o Wodehouse: considero que cada uno es un maestro en su género.

¿Recuerda de manera especial algún libro de los que ha leído y por qué?

Dos libros recientes que me han impactado han sido La carretera de McCarthy, una novela que, empleando una analogía pictórica, se podría describir como “un cuadro negro con un único trazo luminoso”; no lo aconsejo para momentos de bajón, pero es un gran libro. El otro: Un buen partido, de Seth. Me parece prodigioso cómo logra compaginar una trama compleja y amplia con personajes perfilados en dos trazos magistrales; y el resultado final: esa visión caleidoscópica y cercana de la India.

¿De dónde saca tiempo para leer?

El “tiempo para leer” no se saca, se roba: ratos sueltos, viajes, esperas…

¿Cómo convencería a un no lector para que leyera?

Pienso que lo más eficaz es transmitir la propia pasión por la lectura y aconsejar que se comience poco a poco, por libros asequibles y que encajen con los gustos de la persona. A partir de ahí se puede ir desarrollando el gusto y la capacidad de leer, para ir enfrentándose con obras más complejas o largas.

¿Le parece que las nuevas tecnologías y los nuevos canales de comunicación acabarán con  el placer de leer?

No lo creo. Una canción de los 80′ decía que “el vídeo asesinaría a la estrella de la radio” y eso no ha sucedido: cambian los canales o los medios, pero la fuerza de la palabra y su impacto en la persona siempre estarán ahí.