Entre torrijas y páginas, la pausa de la Semana Santa se convierte en el momento perfecto para dejarse llevar por historias que invitan a la reflexión, la emoción y el disfrute de la lectura.
Aquí donde estoy, María Castro Hernández y Tyto Alba, Astiberri, 2025
Gabriel León Honrubia (1920–2021) formó parte de la llamada “quinta del biberón” del ejército republicano. Con solo 18 años tuvo que abandonar su casa para ir a luchar al frente y participó, en concreto, en la dura Batalla del Ebro.
A través de la correspondencia que mantuvo con su familia, con muchos tintes de humor, María Castro – quien también tuvo la oportunidad de conocerle en persona -, y Tyto Alba han construido este testimonio en forma de relato gráfico, con el propósito de que aquella cruenta batalla no caiga en el olvido. Además, Gabriel nos deja una reflexión que, en la actualidad, cobra una especial relevancia:
“Lo que tendría que aprender todo el mundo es que no debería haber guerras,
porque ¿qué se saca de ellas? Nada: solo muerte.”
Los cinco y yo, Antonio Orejudo, Tusquets, 2017
Toni, profesor universitario, presenta la novela After Five, escrita por su amigo Reig, en la que se imagina la vida adulta de Jorge, Julián, Dick y Ana, miembros de la serie Los Cinco de Enyd Blyton. Mientras se revelan las versiones adultas de esos personajes, el relato va reconstruyendo también la infancia y juventud no solo de los dos protagonistas, sino las de toda una generación, la del baby boom de los años sesenta, que creció leyendo con entusiasmo las historias de Los cinco.
Los personajes, alter ego del propio autor y del escritor Rafael Reig, reconstruyen desde la distancia aquel universo de aventuras que tanto les influyó, pero lo hacen con una mirada más reflexiva y actual, conscientes del contraste entre la fascinación y expectativas de entonces y sus vidas presentes.
La corresponsal, Virginia Evans, VR Europa, 2026
Sybil Van Antwerp utiliza la correspondencia como su forma preferida de comunicarse con el mundo. Todos los martes, jueves y sábados dedica dos horas a escribir cartas. A través de estas misivas vamos descubriendo poco a poco sus inquietudes, sus preocupaciones, la relación con sus hijos y también las huellas de su pasado.
Esta delicada novela epistolar nos permite conocer a una protagonista tan singular como memorable. Sin embargo, es esa carta que Sybil nunca llega a enviar la que encierra la verdadera clave para comprenderla: en ella se esconde la posibilidad de enfrentarse a su pasado, asumirlo y, finalmente, aprender a perdonarse a sí misma.
El hombre que plantaba árboles, Jean Giono, Duomo, 2023
El reto de lectura de marzo versa sobre la vida silvestre y lo hemos cumplido con este tributo a la grandeza silenciosa.
Hay relatos que no se leen con los ojos, sino con el alma, y este es sin duda uno de ellos. Esta breve pero poderosa narración nos invita a reflexionar sobre el impacto que una sola vida puede tener en el mundo cuando está impulsada por la perseverancia y la humildad. La obra comienza con una sentencia que debería ser el faro de cualquier análisis sobre la condición humana, ¡no os la perdáis!
Su legado es un recordatorio de que la mayor recompensa de un carácter excepcional no es el reconocimiento, sino la huella invisible pero imborrable que deja en el tejido de la naturaleza y en la memoria de quienes saben observar. Una revelación contra este presente vertiginoso que mira sin ver y da la espalda a nuestra interdependencia con el entorno, evidenciando que la preservación del planeta no se sustenta en grandilocuentes promesas, sino en el compromiso discreto de quienes protegen la vida, árbol a árbol.
James, Percival Everett, De Conatus Publicaciones, 2024
En Las aventuras de Huckleberry Finn conocemos a Jim, el esclavo prófugo que huye junto a Huck por el río Misisipi. En James, Percival Everett reescribe este clásico para ofrecernos la historia desde la perspectiva de Jim y mostrarnos quién es realmente.
Con una mezcla de sátira y humor negro, la novela mantiene ecos del original mientras construye un relato nuevo que reflexiona sobre el racismo, la esclavitud y las desigualdades. En esta versión, el Jim bonachón se convierte en un personaje complejo, inteligente y resiliente que reclama su propia voz y pasa de ser un personaje secundario a protagonista de su historia.
Lunas del Caribe, Luis Mateo Díez, Anaya, 2000
Relato donde un narrador adulto recuerda su infancia en el Desván, refugio real e imaginario donde los amigos escapan de la posguerra mediante juegos y lecturas.
De entre todos destaca Opa, un ávido lector cuya imaginación le permite viajar más allá que cualquier otro, encontrando en los libros portales a mundos luminosos que lo convierten en la prueba viviente de que quien más lee, más vidas habita. Una historia donde la narración contrapone con delicadeza los recuerdos felices de la infancia frente a un presente marcado por un hecho trágico, construyendo así un profundo contraste entre la inocencia del Desván y el dolor adulto que tiñe la memoria de nostalgia y reflexión.
En conjunto, la obra reflexiona sobre la infancia, la memoria, la lectura y la fuerza de la imaginación como vía para comprender la vida y la muerte. Con un estilo poético y emotivo, Díez recupera la “patria perdida” de la niñez y muestra cómo la literatura puede unir los mundos interiores y la realidad exterior.
Inmaculada Pérez e Inmaculada Setuáin
