Pilar Sánchez Chuliá es Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Valencia, donde también realizó un Máster de Archivística, Biblioteconomía y Documentación.
Trabaja en la Biblioteca Pública Municipal de Aldaia (Valencia) desde 1987 y también es archivera en el Archivo Municipal de Aldaia. Me encargo de la convocatoria de un premio de investigación sobre temas relacionados con Aldaia y de un certamen literario para jóvenes. También, de la coordinación de la publicación de libros editados por el ayuntamiento.
¿Con qué libros comenzó tu experiencia lectora?
Los primeros libros que recuerdo son adaptaciones de Julio Verne y otros autores clásicos.
¿Qué supone la lectura para ti?
Siempre me ha gustado leer, por eso con la lectura he gozado mucho a nivel personal. Con el paso del tiempo, la lectura me ha permitido conversar y compartir mi experiencia lectora y esto es una experiencia muy satisfactoria.
¿Qué libro recomendarías y por qué?
De los últimos que he leído, recomendaría Vamos a comprar un poeta de Antonio Cruz, editado por Libros del Asteroide. Es una novela divertida, que el autor complementa con un magnífico epílogo que nos hace reflexionar.
En tu opinión, ¿qué necesita una buena biblioteca para serlo?
Por una parte, la colección es fundamental, es muy importante que en ella se puedan encontrar obras clásicas, pero también que se actualice periódicamente y en la que se puedan encontrar libros adecuados para todas las edades. Además de la diversidad, también es muy importante que los libros estén en buen estado.
Especialmente destacaría la importancia de una buena atención a los lectores y lectoras que visitan la biblioteca, creo que el buen trato es la mejor campaña de fomento lector.
El pasado 29 de octubre, Aldaia se vio gravemente afectada por la dana. La biblioteca también sufrió las terribles consecuencias de las lluvias torrenciales. ¿Qué daños hubo en torno al edificio, mobiliario, fondo, instalaciones y servicios?

Ese día el agua y el barro legó a una altura de 1,70 m. aproximadamente en nuestra biblioteca. Nos tuvimos que deshacer de más de 50.000 ejemplares, un 90% de nuestro fondo. Únicamente pudimos salvar los libros que estaban en la balda más alta de las estanterías de las salas para público adulto. El fondo infantil se perdió casi en su totalidad ya que las estanterías eran más bajas.
Nos quedamos sin el mobiliario de trabajo, sin los ordenadores del personal y también los de uso público. Perdimos las sillas de las salas de consulta y de trabajo, más de 100 estanterías y el material para realizar actividades como, por ejemplo, la megafonía.
El edificio quedó muy afectado. Las paredes se han tenido que picar para quitar la humedad y evitar la proliferación de hongos. Las puertas interiores se han tenido que cambiar y la persiana exterior, también.
¿Cuál fue la reacción del personal y de los usuarios durante los primeros días?
Fue muy triste ver en qué estado había quedado la biblioteca. Nos tuvimos que poner a limpiar el barro y deshacernos de todo lo que no servía. Fue muy duro, tanto física como emocionalmente.
¿Qué medidas de emergencia se tuvieron que tomar en los días posteriores?
Un grave problema fue que todo estaba lleno de barro, y que pronto empezaron a aparecer hongos en las paredes por la humedad y la temperatura.
En un primer momento, no teníamos ni materiales de protección para las personas que estábamos limpiando, ni parte de los materiales de limpieza necesarios; pasados unos días, el ayuntamiento nos los empezó a facilitar.
¿Qué acciones se han llevado a cabo para restaurar colecciones y espacios dañados?
Se han tenido que realizar obras en la biblioteca.
La colección se está recuperando a través de donaciones de libros de segunda mano y libros nuevos que nos han llegado gracias a personas, colectivos y empresas que nos han solicitaron relaciones con los libros que necesitábamos y los han comprado para donarlos. Algunos autores nos han enviado parte de sus obras y también hemos recibido ayuda de algunas editoriales.
¿En qué estado se encuentra ahora la biblioteca? ¿Se han podido recuperar todos los servicios o todavía hay limitaciones?
Aunque quedaban algunas cosas por acabar de arreglar, después de ocho meses, el 3 de julio, la biblioteca volvió a abrir sus puertas para préstamo y lectura en sala, partir de septiembre hemos retomado las actividades.
Para terminar, tres deseos: uno para ti como profesional bibliotecario, otro para los lectores y otro para la biblioteca
En realidad, creo que el deseo es el mismo para todos, que no vuelva a pasar. Que se tomen las medias necesarias para evitar inundaciones, especialmente frecuentes en nuestra tierra. Y que se actúe con responsabilidad y sensatez para proteger a la población.
Fue muy duro por las vidas que se perdieron, por los daños que han sufrido muchas personas que tendrán secuelas físicas de por vida, y tantas otra que arrastran problemas psicológicos como consecuencia de las experiencias traumáticas vividas y que se agudizan cada vez que llueve. Hará falta tiempo para poder superarlo.
Muchas gracias por esta entrevista tan interesante y os deseamos lo mejor para el futuro.
