100 años del nacimiento de Flannery O’Connor

Hoy, 25 de marzo, se celebra el centenario del nacimiento de Mary Flannery O’Connor, una de las escritoras más influyentes de la literatura estadounidense del siglo XX, que reflejó en sus relatos la vida en el sur rural.

Flannery O’Connor nació en Georgia en 1925, en una familia acomodada de ascendencia irlandesa. Se licenció en Ciencias Sociales en 1945, pero en 1951 fue diagnosticada con lupus, enfermedad que la obligó a usar muletas y a pasar sus últimos años en la granja familiar de Milledgeville, donde se dedicó a la literatura y a la cría de pavos reales. Su trasfondo demócrata y católico, junto con su humor atormentado y sombrío, la llevó a retratar de manera única la religiosidad del sur bíblico y protestante. Falleció en 1964, a los treinta y nueve años.

Su obra explora temas como la fe, la rendición, la violencia y la presencia de lo divino en la vida cotidiana. O’Connor obtuvo reconocimiento en 1952 con Sangre sabia, novela que más tarde fue adaptada al cine por John Huston. Su trayectoria se consolidó con Un hombre bueno es difícil de encontrar (1955) y su segunda novela, Los violentos lo arrebatan (1960). Tras su muerte, Everything That Rises Must Converge (1965) consolidó su legado literario.

Su estilo, que combina realismo con elementos grotescos, dejó huella en la literatura estadounidense. Su habilidad para explorar temas complejos y reflexionar sobre la condición humana ha influido en generaciones de escritores y la consagra como una figura destacada dentro del movimiento literario Renacimiento del Sur.

Otras de sus obras: Un encuentro tardío con el enemigo (1953), La buena gente del campo (1955), Cuentos completos (1971), El hábito de ser (1979), Collected works (1988), Diario de oración (2013).