«Creo que los libros son buenas oportunidades para el diálogo con las personas que no piensan como nosotros»


Óscar Corcuera (Andoáin 1974) realizó sus estudios de L.A.D.E en la Universidad de Navarra. Relacionado con el mundo del libro ha trabajado en la Librería Diocesana y actualmente lo hace en la Biblioteca de la Universidad de Navarra.

Tiene publicado un libro de  poesía titulado Poemas de amor y de cruz (2005) y otro de prosa, Óscar: una historia de Dios.

Recuerdo una enciclopedia que tenían mis padres, no muy grande de color azul, no era la mayoría de sus tomos una lectura especialmente para niños pero a mí me gustaba leerla a ratos. Recuerdo también que leí parte de la colección de libros de aventuras del club de los cinco. Pero quiero dejar claro que yo no fui un gran lector de niño, las aventuras las tenía con mi hermano mayor y mi hermano gemelo. ¡Que se lo digan a mis padres!

Tuve un encuentro con Dios tras terminar la carrera que me cambió la vida, yo creí que sería también el comienzo de una etapa mucho más lectora en mi vida. Pero en general no ha sido así por una razón: la lectura para mí es una renuncia de amor por la que elijo dejar de leer a todo tipo de autores que podrían enriquecerme con sus mundos internos a cambio de acompañar con mi oración a un Dios sufriente con corazón humano que necesita de mí y que habita mi interior para hacerlo más libre y sabio a su manera.

Mi libro de poesía favorito es “Canto a mí mismo” de Walt Whitman. Es mi libro favorito porque transformó mi poesía y también de algún modo influyó en mi vida. Fue el comienzo en proclamar las grandezas que Dios hace en mi alma. Dios me dio permiso a hacerlo tanto en la poesía como en la vida misma. También la más humilde, la Virgen María lo hizo en el Magníficat. Y entendí, como enseña Whitman que todas las grandezas de uno son las mismas que tienen los demás. No se trata de creerse más que nadie tampoco.

Leo más en papel que en digital. Tener un libro en las manos para mí no es comparable a leer en un dispositivo digital. Además, es más cómodo y funcional. Quizás tenga una excepción. Tengo toda mi obra poética (unos mil quinientos poemas) encuadernada para mí en libros, pero me gusta, no sé por qué, leerla más en mi móvil.

Creo que los libros son buenas oportunidades para el diálogo con las personas que no piensan como nosotros. En una lectura reflexiva de un libro quizás vayamos a comprender mejor todo tipo de posturas, como digo diferentes a la nuestra. Una buena biblioteca en mi opinión debe abarcar todas las materias y todos los diferentes modos de pensamiento. A parte de todo esto mi sueño sería una biblioteca compuesta por las biografías de todos los hombres del mundo. Mi esperanza está en llegar al Cielo para disponer de esa biblioteca.

Como he dicho antes tuve una experiencia de conversión al terminar la carrera universitaria. No solo fue un encuentro con Dios sino también con las experiencias humanas que las había tenido muy descuidadas. Era muy tímido antes y me costaba utilizar las palabras y relacionarme con las personas. A partir de ese momento vi la belleza de las palabras, de las personas, de los encuentros, y entendí que se podían poner en poemas, y me lancé a intentarlo.

Recuerdo la presentación de mi libro como uno de los días más bellos de mi vida, más allá de la repercusión que pueda tener. Pero en ese libro está el testimonio de toda una vida de locura de amor con Dios, y creo que puede hacer mucho bien a quien quiera leerlo. Tengo una novela escrita sin publicar pero ahora tengo un proyecto ya empezado de escribir un libro comentando pasajes del evangelio desde mi particular experiencia de Dios.

La poesía para mí cumple el propósito de proclamar la belleza de la vida a pesar de tanto mal y horror en el mundo. La poesía consiste en que en esta paradoja venza la belleza sobre el horror. Y en todo esto tiene que ver mucho el tema del amor, el sentido que le da a todo. Por eso mi poesía es muy positiva, es una llamada a la esperanza desde mi experiencia de amor.

Creo que la poesía no es un género mayoritario porque muchas veces son lecturas de difícil comprensión, yo por mi parte intento hacer lo más entendible mi poesía a pesar de que las experiencias a las que hace referencia sean a veces experiencias místicas difíciles de expresar en palabras.

Fue una experiencia muy bonita poder hablar de lo que significa la poesía. Junto a dos poetas maravillosos, Ventura Ruiz y Javier Asiáin, dimos algunas pinceladas de lo que es la poesía y también recitamos algunos poemas. La conclusión de aquel día es que la poesía merece la pena, aunque sea un género minoritario. De hecho, como comenté allí, una de las prácticas que más me gustan es dedicar un poema a una sola persona. Lo he hecho muchas veces y es una manera de reducir la distancia entre la vida y la poesía.

Mi deseo bibliotecario es humilde y por eso grande a la vez, consiste en realizar bien mi humilde trabajo en la biblioteca de la Universidad de Navarra para que todos los usuarios tengan a disposición los libros que puedan cambiarles sus vidas. Mi deseo lector es que algún día, creo que llegará, pueda dedicar mucho más tiempo a la lectura por no sentir en mi interior a un Dios tan sufriente. Y por último, un sueño como escritor sería escribir la segunda parte de mi libro “Óscar: una historia de Dios” por significar que la historia de enamoramiento en mi vida con Dios continúa hasta el fin de mis días.

Te agradecemos mucho tu colaboración, además te deseamos muy buenas lecturas