Arkham es una ciudad ficticia creada por el escritor H.P. Lovecraft y situada en el estado de Massachusetts.
Gran parte de las historias de Lovecraft transcurren entre esta ciudad, Innsmouth y Dunwich, conocidos como el «triángulo de Lovecraft».

«Una tarde de noviembre de 1896, mientras paseaba por la zona, se desató un aguacero tan furioso que me vi obligado a buscar refugio en una de estas casas semiderruidas por el tiempo. En verdad, hacía ya algún tiempo que recorría la región aledaña al valle de Miskatonic en procura de cierta información genealógica y en virtud de la geografía del lugar y de la propia índole de mis movimientos, pese a la época del año, había decidido servirme de una bicicleta. De este modo, la tarde en cuestión me había encontrado en un camino de aspecto abandonado, por el que me había aventurado creyéndolo el atajo más conveniente para ir hasta Arkham. En este tránsito, cuando me encontraba en el punto más alejado de cualquier pueblo, el cielo pareció derrumbarse en un violento diluvio y no tuve otra alternativa que correr hacia un ruinoso edificio de madera que surgió en mi reducido campo visual. Flanqueada por dos enormes olmos ya casi sin hojas y recostada contra un cerro rocoso, desde un primer momento la casa no me inspiró ninguna confianza».
El cuadro en la casa
«Al Oeste de Arkham las colinas se yerguen selváticas, y hay valles con profundos bosques, en los cuales no ha resonado nunca el ruido de un hacha. Hay angostas y oscuras cañadas donde los árboles se inclinan fantásticamente, y donde discurren estrechos arroyuelos que nunca han captado el reflejo de la luz del sol. En las laderas menos agrestes hay casas de labor, antiguas y rocosas, con edificaciones cubiertas de musgo, rumiando eternamente en los misterios de la Nueva Inglaterra; pero todas ellas están ahora vacías, con las amplias chimeneas desmoronándose y las paredes pandeándose debajo de los techos a la holandesa».
El color que cayó del cielo
