Las booktubers son amantes de los libros que graban vídeos hablando de libros, y no solo de los libros, ni de la literatura que contienen, también de todos los actos que rodean al libro: desde el deseo y la espera, la compra, el regalo, la lectura, hasta el coleccionismo y el almacenamiento. Hablan del placer de leer, del placer de comprar, del placer de ordenar. Se quejan del exceso de deseo, de la falta de fondos, de la falta de espacio, de las malas ediciones, del exceso de novedades, de la falta de tiempo.
El fenómeno booktuber proviene de los países anglosajones, donde comenzaron hace unos años, aunque en España y los países latinoamericanos ha notado un crecimiento alto desde mediados de 2013. Los booktubers crean los Book Hauls, vídeos en los que una ávido lector-comprador, muestra sus libros recién comprados y explica las razones que le han motivado a realizar la compra. Haul significa botín, por lo que en los vídeos se muestra el último «botín» o libro adquirido.
Paralelamente en la blogosfera literaria existía el IMM (del inglés In My Mailbox: en mi buzón) una suerte de Book Haul que consistía en mostrar al menos una foto de la pila de libros adquiridos, tomados de una biblioteca o recibidos de una editorial.
A veces no solo se habla de los libros adquiridos o los leídos, también de los que están en la lista de espera para ser leídos (TBR, del inglés to be read).
Para una amante de los libros el universo del libro tiene muchas facetas y no se deja de explorar ninguna. En una comunidad como esta se plantean retos de unas a otras, son los Book challenges y los Book Tags (Un tag es un “tú lo llevas” o un “te toca”, tu turno) y las cazas del tesoro, book scavenger hunts.
Os dejo con un ejemplo de booktuber famoso:
https://www.youtube.com/watch?v=I_ud9Wk9OOg
Fuente: Escritoras.org
Wormy, el gusano literato


