¡Hola, Percival informando!,
a veces las personas estamos tan envueltas por las prisas que «los árboles no nos dejan ver el bosque». Menos mal que eso no me ha pasado a mí y en mis varios viajes he podido ver las hermosas bibliotecas con las que cuentan algunos aeropuertos.
El Aeropuerto Taoyuan International de Taipei, en Taiwan cuenta con una biblioteca electrónica. Parece salida del futuro.
El Aeropuerto Schipol de Amsterdam abrió una biblioteca en la cual los viajeros pueden leer libros en papel, ver películas y escuchar música, a la vez que ofrece iPads y estaciones de recarga de batería para equipos electrónicos.
La Biblioteca del Aeropuerto de Tallinn está abierta las 24 horas del día y los usuarios pueden llevarse el libro a casa con el compromiso de devolverlo más adelante.
Las grandes aerolíneas disponen de bibliotecas para sus clientes business. La compañía Qantas tiene una en el aeropuerto de Sidney y Qatar Airways cuenta con un punto de lectura en su terminal premium de Doha.
Informándome sobre el tema, he descubierto que en 1962, la Biblioteca Pública de Nashville abrió una sala de lectura en el aeropuerto.
¿Qué nos gustaría que hubiera en el aeropuerto ideal?
Skyscanner, portal de búsquedas de vuelos on line, realizó una encuesta a 10.000 viajeros internacionales. El resultado fue que el 49% de los viajeros europeos quiere un aeropuerto con sala de cine. El 36% quiere habitaciones para dormir y una biblioteca el 32%. Los españoles, con algo más del 44% de los votos, son los europeos que más apoyan una biblioteca en el aeropuerto, un 12% más que la media europea.





