…Por eso tenemos que seguir soñando, leyendo y escribiendo, la más eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condición perecedera, de derrotar la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible.»
Esta frase es una parte del discurso íntegro del Nobel de Literatura, titulado Elogio de la lectura y la ficción.
